martes, 14 de julio de 2015
lunes, 29 de junio de 2015
ESTA GENTE DE AQUÍ
Artículo de Mikel
Goldstain/ reservado todos los derechos/Junio de 2015- Barcelona.
Nunca me acostumbro a
la gente de Barcelona. Todo y que yo vivo en esta ciudad, que me resulta una
ciudad que gana todos los méritos para ser la capital de la mala educación. Una
mala educación, sutil, mezquina y rastrera. Los españoles por lo general,
solemos ser maleducados y los primeros en practicarla. Es esta gente de aquí. Nuestra gente. Por ejemplo: hoy he ido a
comprar en dos supermercados: Open Cor y Carrefour Express. Bien. En el Open,
entró. Compro. Es un día festivo. Siempre procuro no ir estresado-a veces es un estado mental, más que una
situación, una realidad-. El lugar no es ni pequeño ni grande. Es lo de
siempre. Son las once de la mañana. Y ya lo ves: las empleadas están reponiendo
material, con toda la clientela pululando. Interfieren el paso. Molestan las
empleadas. Será que no es posible reponer antes de abrir. Voy a comprar fruta,
para pesarla, pero la báscula está llena de papeles de propaganda. Tendría que
molestarme en preguntar, si puedo quitar esos papeles, para pesar y donde están
las bolsas. Espero en la cola, guardando distancias razonables. Pero una señora,
se pega a mi espalda. Si avanzo un poco, se me pega casi en el culo. Debe
pensar que si gana más espacio, acabara antes. La señora que está por delante
de mí-es mayor-, recibe el permiso de la dependienta para poner los enseres
sobre la repisa del mostrador. No ha acabado el cliente al que acaba de cobrar,
y pide al cliente que se aparte, para el siguiente. Todo sea, ir cobrando
deprisa y echar al personal. Somos objeto de consumo. Como la señora es mayor y
tarda en sacar el dinero a cuentagotas, la dependienta le dice de mala
educación que se aparte, que me toca a mí. No lo hace la señora mayor y sigue buscando
monedas. Deposito mi compra y la
dependienta me cobra, diciendo el siguiente. Me aparto para cargar mi compra.
Voy al siguiente súper, que está al lado de casa y yo pensaba que en festivo
cerraban. Aquí el problema se multiplica. Mucha más gente. Compro dos zumos.
Llevo mochila. Voy a pasar, pero los pasillos son estrechos y una pareja, que
tiene un sentido del espacio particular, me obstaculiza el paso. Pido permiso,
pero no se apartan. Paso como puedo y
eso me irrita. Voy a la cola. Detrás de mí se pone la susodicha pareja. La señora
que tengo delante, pregunta a la cajera, que es bastante vulgar, si eso que
tiene en la mano es mantequilla en paquetitos. Le dice que no, que lo devuelva
a su sitio y coja la mantequilla. Así que esperamos mientras la señora busca la
mantequilla, algo que me parece absurdo. La cola crece y crece la tensión de
muchos tontos que hay en la cola, porque siempre tienen prisa.-y seguro que no
saben por qué. Es tener prisa por costumbre. Estrés inducido-. Finalmente la
vulgar cajera, vocifera a la señora que se apure. La pareja de detrás, me empuja.
Literalmente me empuja. No digo nada para no discutir. Pongo mis dos zumos en
la bandeja de la cajera, y ellos que tienes más cosas, apartan mis zumos, sin
pedirme permiso-.y ponen cosas. El tío, no me mira, lo hace. La cajera aparta
mis zumos y le dice al tío, que no…que no puede pasarlo, como si yo no
existiera. La señora viene con la mantequilla enfadada y protesta. La cajera
pasa de todo y le da el dinero, como si fuera una cosa, un objeto más. Una vez
has pagado, lárgate y déjame en paz, parece ser el mensaje subliminal. Yo pago
y abro mi mochila, para meter los zumos. El tío que va con su pareja, me aparta
y arroja despectivamente el ticket, yo espero, el cambio. Me da el cambio sobre
la repisa, donde está el tío, pero yo con calma recojo el dinero y el tío se
pone en medio, sin mirarme. Todo sin mirarme. Termino de poner los zumos en mi
mochila y el tío me arrincona, yo no abro la boca, para no entrar en conflicto
y me voy. Es como cuando vas al metro, vas a fichar y en el momento de hacerlo,
alguien te aparta, ficha y sale corriendo para coger el metro. Al final, acaba
esperando como tú, el siguiente metro. Es
la gente de aquí. Ese odio, esa actitud, esa forma de menospreciar al otro,
sin saber por qué y para qué…Esto es España, pasen y vea. Llámenlo Cataluña .O
castilla la Mancha, es España…Somos así. Ustedes juzguen.
e-mail:Mikel.goldstain@yahoo.es
Skype: damian48518
sábado, 13 de junio de 2015
LIGEROS MATICES
Artículos de Mikel
Goldstain/Junio de 2015-Barcelona-.Todos los derechos reservados.
La convivencia
cotidiana, generalmente está llena de intolerancias y tolerancias. Siempre he
sospechado de las tolerancias y mucho
más de las intolerancias. Hace muchos
años, conocí a un crítico de música que se ganaba la vida como funcionario. Se
hacía llamar Josep. Por lo menos yo le conocí así. Recuerdo que la primera vez
que le llamé por teléfono, contestaba siempre una voz de mujer: ¿Está Josep? Respuesta contundente: Aquí no vive ningún Josep.
Volví a llamar dos veces más y finalmente la susodicha señora, me colgó.
Pensé que me había equivocado. Pero no. No me había equivocado. Josep vivía hay.
Pero su mujer no toleraba que le llamen
Josep, aunque él se hacía llamar Josep. Por eso no me pasaba la llamada. No sé
si eso es ético. Eran funcionarios con plaza en Cataluña. Provenían de fuera.
Nunca entendí la estúpida intolerancia de aquella señora, que me ponía en un
compromiso. Y ponía en un compromiso a Josep- José. Años más tarde, trabajando
(desgraciadamente), como interino de Justicia, (en la época del tripartito), a
todos los funcionarios interinos-así nos llamaban aquellos cabrones de los
funcionarios titulares-, nos obligaban a subir puntuación, sacándonos un determinado nivel de catalán. De modo que
si tenías el máximo nivel de conocimiento de catalán, obtenías más puntos que
si eres licenciado en derecho, por ejemplo. No puedo obviar aquel poeta, que escribía
principalmente en catalán y que era un cretino redomado-no por escribir en
catalán-, sino por su actitud. Su mujer no dirigía la palabra a los que
hablaban en castellano. Cuando no estaba su mujer, era tratable. Cuando su
mujer intervenía, él no existía. Un gilipollas. Por cierto recibe muchos
premios…como poeta catalán. Pero este
artículo de mi blog, no es anti- catalanista, sino anti-intolerancia y sobre
todo intolerante con esa palabra que
se llama tolerancia. Tolerar algo me suena a soportarlo, a tolerarlo, en vez de aceptarlo, de comprenderlo. No hace
mucho, asistí a un horrible recital de poesía, en una horrible bar, dónde se leyeron
no menos horribles poemas de amor en su mayoría, que me parecieron el sumun de la cursilería. Una de las poetas venía de Murcia,
a leernos sus poemas en castellano-sonaban bien declamados. Ilegibles leídos-.Escuchamos
un buen tanden de poesías en castellanos, hasta que otros arrancaron en catalán.
Fue entonces, cuando los que venían de fuera, pusieron cara avinagrada, protestando
por lo bajo, quejándose de que no entendían nada. No creo que el catalán, sea
un idioma hermético y de difícil
comprensión como el Vasco, en el que si necesitas estudiarlo algo para
entenderlo. Nadie pone cotos a oír algo en portugués o en italiano, incluso en inglés.
Una señora mayor-, comenzó a bramar contra la intolerancia de los “castellanos”. Nadie le siguió la
corriente. Muchas veces me encuentro con
catalanoparlantes que en absoluto se molestan si me falta vocabulario en
catalán o les hablo sin querer en
castellano-soy castellanoparlante-. De tal modo que cuando hablo con ellos-y
son muchísimos-, podemos entendernos en catalán-castellano o a la inversa. Son
tan comprensivos que me aconsejan hable como más cómodo me sienta. Sin ningún
problema. ¿O quizás hablo en Catañol y no me doy cuenta? El catalán es un
idioma precioso. Una joya que leída o escrita, tanto como cantada, es de una
belleza estremecedora. A mí al menos me lo parece. No hay que olvidar que los
dos idiomas son cooficiales: catalán y castellano. Cuando mi hija se graduó de
bachillerato en un instituto privado que yo no he podido costearle, en el
momento de hablar ante sus compañeros de cómo había ido el curso, la directora,
sobre todo, les ordenaba al oído a los alumnos-muchos de ellos ecuatorianos,
colombianos, peruanos, etíopes-, que lo dijeran en catalán.. A muchos les intentaron
convencer de realizar sus exámenes en catalán, con la dificultad que eso supone
para los foráneos. Sino cultivamos la
convivencia, esta chispa, será una llama ficticia de separación. Y yo soy
catalán primero, español después. Ante todo persona. Amo Cataluña, en el idioma
que sea.
Email:mikel.goldstain@yahoo.es
Skype:damian48518
domingo, 3 de mayo de 2015
SOBRE TIERRA DE INVIERNO
Autor: Elías
Gorostiaga/ Editorial: Playa de Ákaba/ 62 páginas.
Artículo de Mikel
Goldstain/ Todos los derechos reservados/ Mayo de 2015-Barcelona.
Siento una rara
extrañeza singular al escribir sobre este pequeño libro de poemas, que pesa en
sus ecos y resonancias. Todos los libros contienen su secreto y su magia
alterna, por qué de no ser así, qué sentido tendría abrir la boca del alma y
cantar plañideros la salmodia del mundo, que adentro nuestro se nos inoculó
como un virus contradictorio en sí mismo. TIERRA
DE INVIERNO, canta, recita y
salmodia, un mundo que existe pero que no está a la vista. Para quienes somos
urbanitas a la fuerza, el mundo natural que aquí llamea, es distante para
nosotros en una evocación idílica, pero no real. Todos los poemas de invierno
causan la impresión de una belleza distante, vista desde lejos, pero sentida
muy profundamente; lánguidos perros se muerden en esta sombra de leche cremosa.
Una impotencia de lo que se siente, extraídas en la supuesta frialdad de imágenes,
que queman nada más leerlas y sentirlas. Gorostiaga ha sacado con la boca
cerrada y sellada por el silencio, el grito en la poesía de un tiempo que le
pertenece, de unas imágenes en blanco y negro. Con el alma, siento está poesía como
en esas marismas o brumas de una Escocia
antigua. De un norte aquí, calentándose en el Caribe del recuerdo. Perdonen la
retórica, pero no puedo expresarlo de otra manera. Aquí la distancia parece próxima
y la proximidad, una distancia, que no rehúye la cercanía. Hay mucho dolor y
también mucha melancolía de cosas, sentidos y
emociones perdidas. Una cita: POEMA III, PAG-19: Y allí, en el fondo negro y espeso/donde las huellas se
borran/encontrarán una nube de ojos y de peces antiguos/pero ya será tarde para
las preguntas/porque en la oscuridad de las pozas/los ojos solo son de terrible
expresión.
e-mail:mikel.goldstain@yahoo.es
Skype:damian48518
miércoles, 29 de abril de 2015
SOBRE UN LUGAR CON NIEVE
Un
lugar con Nieve- (Antología poética 2008-2015)/ Autora: Noemí Trujillo.
Editorial
Playa de Ákaba-480 páginas.- Artículo de Mikel Goldstain- Todos los derechos
reservados- Abril 2015.
La nieve tiene un color
blanco: agua infinita congelada. En apariencia
es fría. O quizás nos parece gélida y no obstante se presta a una belleza
mutable, a una calidez impropia de su propia genética. En la página 480-poema VII-, se lee este pequeño poema intenso: La nieve sobreviene en oleada inmóvil/ De repente,
aquí se insinúa: la primera ronda de diálogo sigue en punto muerto. Mi tierra
está enferma: es imposible volver a la felicidad. La Antología poética de
Noemí Trujillo, recorre a lo largo del decurso de sus poemas, un abanico que se
despliega en busca de sí misma, en busca de su voz y en el espejo de su
identidad. O por lo menos eso he sentido yo, como lector. Como he escrito en
otras opiniones-reseña. (Detesto
decir críticas. Me resulta injusto.) La poesía se tiene que leer cuando lo pide
el cuerpo, cuando lo ansían los sentidos. La poesía es un arco iris de columnas
de colores encendidos que pugnan, afirmando su identidad tras la tormenta. En toda la
poesía que grita sin alzar la voz, de Noemí Trujillo, se invoca qué la
necesidad de comunicar y cristalizar, un
lugar en el mundo; un lugar en la nieve fría donde todos caminan hundiendo los
pies, en este blanco dónde todos los colores y los poemas se escriben con el
color propio de nuestros sentidos. Dejando los ecos y resonancias de las
influencias que enriquecen a todo poeta, aquí se le da la vuelta, para
configurar la voz propia.(No siempre sucede así). La poesía sintoniza todas las antenas, con el grito vivo
y enloquecido del mundo, para explicar
lo que siente, lo que desearía, lo que es y no quiere que sea. Hay una rabia curiosamente
melancólica. Una furia que dispara como abeja dormida en panel de miel, a veces
amarga, a veces agridulce. Y los poemas son como carbones humeantes y todo lector de poesía-de alguna manera todo
lector de poesía es un poeta cómplice, se empapa de ese sentimiento-, como he
dicho en otras ocasiones, asiste a la liturgia de un canto que le acompaña, con
una voz que no le deja solo en su esperanza y desesperanza.
e-mail:Mikel goldstain@yahoo.es
Skype:damian48518
lunes, 27 de abril de 2015
SOBRE EL CAMINANTE DE HOJALATA
Autor: Josep Piella
Vila/ Poesía/Editado por Playa de ÄKABA/78 páginas.(I Premio Poesía Playa de ÄKAba)
Artículo de Mikel
Goldstain/Abril 2015- Barcelona.
Como lector, agradezco
a los poetas, que aún “caminen”, por
este mundo, regalándonos el fruto de su vida interior. Por qué sin poesía, sin
novelas, sin libros en general… ¿Qué sería de todos nosotros? El
Caminante de Hojalata, pertenece a ese género de poesía que es
exclusivo del autor. Todos hemos sido ese Caminante
de Hojalata, que ha vagado por las ciudades por el mundo (y su mundo
interior), en contraste con la realidad.
Puesto que me leí, este libro de poemas, en determinados momentos de
hojalata, cuando la artillería de la soledad me golpeaba, puede sentir esa soledad
de las cosas, la ciudad y los demás; en estos poemas, que nos abren como puertas, la realidad y la hiperrealidad
de los hechos. La poesía, lógicamente no es novela y la poesía se debe leer
cuando de repente necesitas la compañía de los poemas en medio del fragor de
los hechos, de la batalla cotidiana. Es
una poesía transparente, clara, casi como una fotografía. Como si el mismo autor
lo hubiera grabado con la cámara de video de su mente , volcándola directamente
las imágenes sin aliñar; El fleco de una
servilleta de papel, una sala de cine vacía con alguien llorando , solo entre
la multitud de butacas vacías. El gentío en el metro. Los niños jugando en
plazas castigadas por la ausencia. La luz de la ciudad. La soledad de los
cuentos de hadas. El hastío mientras, comes solo en un restaurante, en el cual,
todos los comensales están en buena compañía, menos tú. Poemas que poetizan una realidad sin poesía y a fuerza de
inspirar ese color insípido; sepia, restallan como un espejo que refleja toda la
potencia de su luz. “Tengo miedo a tanto espacio
inmóvil”-poema: Camino IV, pagina 15. Y uno siente que el curandero, puede
susurrarle cuánticas notas mágicas de tiempos perdidos, en medio de este
presente que adolece de visiones digitales, hermosas y deslumbrantes, pero virtualmente
carentes de carne y hueso. Aquí la soledad se convierte en una esperanza. Una
soledad sin trajes ni victorias, pero tampoco pesimista. Depurada. Depurada,
como un payaso sin disfraz. Me he sentido extrañamente identificado con esta
soledad de caminos en el cuento de Alicia. Es muy raro. No sabría como decirlo,
pero los poemas me han resultado una hoja de ruta, de sentimientos sueltos y
fellinianos. “En la habitación de al lado
un televisor habla de un atentado con 52 muertos en la cola de una panadería en
Kabul”-Camino XIII, página 24. Y. “La soledad es esto, tiempo sin esperanza”.
Lean este libro como yo lo leí, en momentos
estacionales, cuando el primer café de la mañana nos hace degustar el día que
viene. Somos, Caminantes de Hojalatas,
con la textura de la carne y los sentidos que nos da la vida.
Email: Mikel.goldstain@yahoo.es
Skype: damian48518
viernes, 24 de abril de 2015
VICISITUDES DE UN ESCRITOR EN LA SOMBRA
Artículo de Mikel
Goldstain/ reservados todos los derechos/ Abril de 2015- Barcelona.
La vida te sitúa, en
esa órbita a veces, en la que te convences de que tienes buena o mala suerte.
Lo más sencillo, lo obviamos: no hay nada
como la salud y ser feliz. El otro día, mirando fotos en Facebook; vi fotos
de gente, que me recuerda al asco que me produce la mezquindad humana. He llamado a muchas puertas como escritor desconocido, como escritor en la sombra. Muchas. Me han
ninguneado y despreciado hasta límites incoincidibles. Esto ya lo he dicho en numerosas
veces. Una de las últimas, tuvo como protagonista a una señora, que vive en una
región de Andalucía. Una señora que
se prodiga así misma, poniendo fotos de sí misma en numerosos eventos, en la
que ella es la homenajeada, premiada y laureada. . La tal señora-vamos a llamarla, respetuosamente así-, conduce un programa
de radio, una web y demás. Le envíe un ejemplar de un libro mío, descatalogado
y en fin, lo obvio. Esto él lo más normal. Lo que no es normal es lo que
sucedió. Me prometía aquello y lo otro, sin cumplir. Yo no presiono. Quien
quiera leerlo que lo lea. Ella no me pidió
el libro. Yo pregunte ‘y ella aceptó gustosamente. Fue bastante miserable su
actitud. Me ninguneaba y se mostró
altiva y orgullosa. Este hecho es meramente ilustrativo. Una nimiedad con otra vicisitud,
que me sucedió hace un par de años. Me presentaron
a un tipo del barrio, que escribía como muchos, como yo. Un tipo calvo y que
parecía simpático. La razón de conocernos tenía que ver con escribir un libro
sobre Barcelona. (Se escriben tantos). Quedamos en vernos. Yo le regalé un
libro mío y él, uno suyo. Al final, le invité a cenar a él y a su pareja. Todo
fue bien. Normal. Y no volví a saber nada más de él, a pesar de toparme con él,
en el barrio. Ya saben ustedes que existen medios
de comunicación: correo electrónico, Facebook, teléfonos móvil y fijo,
videollamadas, etcétera. Pero además si te lo encuentras en el barrio y m iras hacia otro lado, sin razón
objetiva alguna…. Bueno, decidí pasar de todo. Hete aquí, que coincidimos en la
Primera Jornada de Escritores de Horta-Barcelona-. Por causalidad en la
programación de presentaciones, yo estaba antes que él para las firmas y él, después que yo. Lo más repugnante de todo, es que cuando acabé mi
turno; él tipo estaba esperando detrás de mí, sin saludar, junto con su pareja,
sentada en un banco con cara de mala hostia. El tipo rodeo la calle y se ocultó,
para ni siquiera saludarme. Fijaos bien
en la mezquindad humana: le invité a cenar, en una cena normal, simpática en la que él prometió, devolverme la invitación y demás a su casa.
Nunca tenía tiempo para leerse mi libro-yo nunca le pregunté-, pero él en
cambio, constantemente, preguntaba, si me había leído su libro. No hubo ningún
conflicto, no hubo nada más que lo que cuento. Créanme, en cuanto a la
mezquindad humana, todo es posible. He visto al tipo calvo en asociaciones de escritores,
haciéndose fotos. Poniendo reseñas de sí mismo, llamándose escritor. Cuanto más
poder, más cerca se arrimaba. Pero obviaba, un gesto amable, amistoso, que no
tiene nada que ver con la literatura, sino con las personas. No era más que
eso. Nada más que eso. Créanme si para ser un artista-, en este caso un trepa, personas
que ansían el poder-, uno tiene que comportarse así, es mejor cerrar el
chiringuito y retirarse a los cuarteles de invierno. Otros sin embargo son más amables.
Los lees, te responden a los correos, pero nunca preguntan por tú obra. Ni les
interesa. Les interesa que tú leas su obra, por eso están atentos…Por una cuestión de ego. ¿No les parece
triste y patético?
Email :mikel.goldstain@yahoo.es
Skype:damian48518
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





