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jueves, 10 de noviembre de 2011

Fragmento de : TAL COMO SALES; autor:Mikel Goldstain

Saludos, he estado dormitando, compañeros. A partir de ahora, este blog, será mas dinámico, mas versatil. Leereis poesia, fragmentos de librosa, etcetera. De todo un poco. cada dos o tres dias, tendreis la nueva hornada. Y me encantaria, dierais vuestra opinión, que hubiera un tú a tú en el ring de nuestro conocimiento. Antes de añadir, el nuevo fragmento de TAL COMO SALE, por mIkel goldstain, que publicara por Islavaria, para enero del año que viene, (tambien en versión libro electronico), quisiera dar una breve opinión de algunos libros de este autor y de otros. El libro que veis en portada; CRUCIFIXION DEL ALBA, un librod e poema Editado por SeubaEdiciones-editorial ya desaparecida-, escrito por Damián Paton Fernández, en el año 1996, fue un libro que curó el mar. Si sois de Estados Unidos, en Nueva York, en una de  las  bibliotecas , creo de Manhattan-buscadlo y sino os proporcionare la busqueda-, hay dos ejemplares del libro de poema del autor, Damián Patón Fernández. Es un libro curioso. Un libro de poemas extraño...diferente,a todo lo que se publicaba, hace casi veinte años por aquella epóca. Rompe moldes. os sugiero que podeis encontrarlo, en Roger Llibres, o busxcando por internet, podeis adquirilo por correo tradicional. No es dificil. A partir de ahora, tendreis mas reseñas de libros de este autor, como libros de otros autores. Y ahora os dejó, con unas breves páginas de TAL COMO SALE,, QUE PRONTO PUBLCARA EN LIBRO (formato clasino y libro electronico ; ISLA VARIA. Ya os avisaré.



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Crearon aquel Paraíso para confirmar que estábamos al borde del precipicio. Mientras mil millones de muertos de hambres se devoraban a picotazos, como perros sarnosos, la Gran Industria, las multinacionales, quitaban y ponían los cadáveres producidos por la codicia. Una delirante lujuria decadente de codicia, de poder y destrucción, iba zampándose el cielo, el mar, el aire y la libertad humana. Así estaban las cosas en aquel maldito año del principio del nuevo milenio cristiano. Todo se caía en pedazos. El Gran occidente era un pastel envenenado por el porfirio de su codicia, y los asiáticos y los hindúes y todos los mierdas fanáticos de Oriente y Asia, estaban frotándose las manos: los colonizadores, pronto “pasarán a ser colonizados”. Mientras, los poderosos de las Grandes Multinacionales desmontaban sus centros de producción para llevarlos a los depauperados centros de poder y destrucción de África, Asia y Oriente, sin respetar absolutamente nada. A mí, como a muchos como yo, nos había tocado la peor parte del pastel envenenado en el primer mundo. De hecho, el Primer Mundo comenzaba a parecerse a aun gran centro de concentración, vigilado por el gran ojo de las multinacionales. La tecnología, con sus siervos y sus lacayos dóciles, eran perros hambrientos de sus migajas y despojos del paraíso. Pero…”el Paraíso, estaba allí”. Lo habían construido, como un panel de rica miel, en medio de la gran destrucción. Nos zampábamos el horizonte y miles de millones de desgraciados, parados, en suma, íbamos corriendo hacia allí, en busca de un empleo; la tecnociencia política no nos quería. Estábamos marcados y vigilados por alguna tara, por alguna causa, y yo huía de mí y de todo eso. Mi lengua, como una flecha, atravesaba el cuello dulce y sudado de alguna ramera asiática. Estaba en el paraíso. El paraíso es siempre maravilloso, sólo que bajo la alfombra hay demasiada mierda. Por las noches, voy como un ladrón a esconderme en mi escondrijo, como una cucaracha. Si Kafka me viera, vería como escribo esta crónica del momento presente. Pero sin duda alguna, Kafka ha tenido mucha más suerte que yo, en la literatura, en la vida y más en la muerte. El caso es que estoy aquí, brincando como un poseso. Estoy aquí, sacándome los poros de la piel, sangrando como un estigmatizado. Dios santo, las cosas que tiene que hacer un hombre o una mujer, para poder soportar la monocorde tortura de la vida diaria. Y al final, ¿para qué? Para morirte. ¿Y qué? Después de eso... ¿qué? Siguen naciendo niños, otros la diñan en la soledad, los depósitos de cadáveres abundan en esa soledad sin nombre. Las putas seguirán chupando pollas y coños. Los polis, pegan gratuitamente a la chusma…a los polis siempre hay que darles un puto pretexto para que te den un puñetazo. Los medios de comunicación han inventado su realidad, por si acaso: “la realidad de los poderosos”. Nosotros bailamos la balalaika y, Dios mediante, podremos ir transigiendo mientras podamos seguir consumiendo, en este país tan mediocre y superficial como es España. Occidente se consume. Occidente está sufriendo una invasión silenciosa por parte de sus esclavos de antaño. Occidente se consume en su propia estúpida arrogancia y prepotencia. Occidente desaparecerá. Pero…”yo que ya he estado aquí”; nací en la Tierra, cumplí todos los requisitos.

Multas de tráfico, infracciones morales, perversiones correctas, correctas perversiones y un largo día bajo la prisión de la realidad. Yo que ya he estado aquí, he venido para despedirme; pienso ver más allá de las estrellas.

Pero también el infinito de mi vida. No soy alguien al uso del mundo; no sé conducirme al respecto y tengo bajo la piel todo el rebelde inconformismo de las revoluciones. Yo que ya he estado aquí, como Ezequiel y la salamandra, como el pagano dios de la vida, como las mujeres mentirosas: miento peor que la mejor de todas las mujeres, solo quiero a una mujer y ella es la mejor de las mejores. Yo que ya he estado aquí… os lo digo, he estado aquí.

Con la enorme chusma que vocifera en los mítines y vemos en la televisión, con el dorado rostro de que los necesitamos siempre a ellos, cuando, hermanos, es el revés: son ellos los que nos necesitan a nosotros. Ellos, que nos piden más poder para protegerse bajo murallas de guardaespaldas, y administran nuestros bienes, y nos envían a las guerras, e inventan diferencias para todos nosotros. Ya he estado aquí; estuve en el corazón de todos los torturados y de los enfermos de cáncer, sida, leucemia, muerte y soledad.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Fragemento de : TAL COMO SALES; autor:Mikel Goldstain

Os invito a leer otro fragmento del libro de de Mikel Goldstain TAL COMO SALE, que como sabeis saldrá (ya os avisaré), editado por bubok. es ( y amazon), islavaria y otra editorial. reservado todos los derechos, registrados en la propiedad intelectual. ahí va.




¿De qué sirve hoy la rebeldía?

La perra del usurpador sigue en celo. Y nosotros, como las semillas que el viento empujó, crecemos allá, como la mala hierba.

Porque, tenéis que saberlo, hoy no es tiempo de rebelión, a voz en grito, de cosechar el fuego en las entrañas. Hoy la perra, que está en celo, “lo hace de otra manera”.

“Hoy la rebelión” y la revolución, las venden en los supermercados.

“Hoy” todo está dictado en Internet, en la televisión, en los spot publicitarios, en los periódicos, en la radio, en los políticos, incluso el vecino te dirá que es mejor ¡ver, callar y oír!, al fin y al cabo, “mientras no te toque a ti”.

Porque en África, la perra que está en celo, ha parido cientos de cadáveres famélicos y una rosa caníbal que lo devora todo: expolio, Ébola, sida, sarampión y millones de cadáveres de niños que aún no sabían pronunciar la palabra madre.

“En Europa del Este, la misma perra que está en celo, envío sus lujurias” y los antropófagos regímenes dictatoriales del comunismo se metamorfosearon, de repente, en el monstruo híbrido de mafias y capitalismos salvajes que deja en mantillas a la madre de todos los capitalistas.

Pero así están los tiempos: los musulmanes invocan a su Alá, humillando y ejecutando a toda mujer que se atreva a alzar el puño y gritar que es ante todo, ¡libre y persona!

“Los árabes piden la libertad que les pertenece, expoliados por Europa… por Occidente”.

“Los chinos practican el capitalismo sin democracia y su furia asesina paga con silencio de créditos a Europa y Estados Unidos”.

“A otras soledades y masacres vamos”.

Y las ejecuciones públicas, y el tráfico de órganos con la brutal saña que les caracteriza, y su maravilloso deseo de fomentar la libertad de expresión aplicando la cadena perpetua, y su asqueroso deseo de que el resto del mundo deba temblar, porque, claro, a ellos no se les debe molestar.

A ellos, a los perros chinos, como los perros estadounidenses, como los perros fanáticos indios y como los perros españoles, diciendo a todos que si, que claro… que nuestro país es un burdel.

 Mas no os preocupéis, llegarán otros tiempos.

Llegará el tiempo del huracán infinito. Del alba crucificada por el ocaso hambriento de oscuridad. De una angustia inflexible. De un hambre que no sólo hace llamear de ruido al estómago, sino al ser humano mismo. Será un tiempo, quizás lejano o próximo, donde el ser humano se volverá hibrido, andrógino, hermafrodita... y mientras esto vaya sucediéndose, todos ansiarán amor y caricias, todos ansiarán un labio puro que les bese o el calor de una mano amiga. Los trepas ascenderán y caerán, cortados por el chachachá afilado de su inhumanidad. Las mujeres imitarán al hombre en lo peor y perderán su oremus original. El hombre aceptara el juego, por una cuestión de dinero y poder. El nuevo puritanismo ejecutará su compás: nadie debe tocar o mirar al otro, tanto más si es mujer, niño o animal. El hombre, como sexo masculino, será culpable de todo, hasta que el poder de la agenda oculta diga lo contrario. Y los chinos acabarán destrozando lo que ya está de por sí, destrozado. Adiós Europa. Adiós Occidente.

Adiós a todo lo ganado, por lo perdido. Adiós a las revoluciones interesadas y fáciles que compartían cama y cuerpo con los gobiernos de turno, con los esbirros con sobredosis de poder.

Adiós a la fragancia secreta y creativa de todo… adiós a los versos, al cielo, a las perfectas obras maestras en imágenes, a la sinfonía. Ahora viene otra Era, mejor, en algún caso, gélida como el témpano. Nadie quiere morir solo. Nadie quiere el desprecio. Y el gran universo se contraerá, absorbido por los agujeros negros y seres de otros planetas, de otros mundos vendrán, a este planeta que un día se apagara; hermosa luz de mi aldea o de mi casa.

Ganará la sonrisa del niño. La inocencia futura del que nacerá y decapitará a los que usaron la revolución, la sangre de nuestros antepasados para convertirla en un poder, manejado desde dentro del mismo poder. Y surgirá de nuevo el nuevo rebelde, el nuevo revolucionario, pero éste “no menstruará”. Tendrá espíritu… tendrá alma.

El “tiempo del fin”, cuando la naturaleza prostituida, expoliada, humillada, saque a flote sus sedientos jinetes de venganza, los desiertos y el Sol de fuego y agua nos devoran. Pero antes, como siempre, vendrá la era del espíritu para decirnos que el fin es este y que no hay otro planeta, no. Pero sí otra casa, sí otros seres, sí otra luz voraz que nos ilumine el camino, sí otro silencio. El trigo será mecido por la brisa, como el jazmín que llena de olor la soledad profunda de noches que han de venir, y nutriremos nuestro ser del hueco de nuevas fuerzas y esperanzas, de ilusiones aprehendidas de errores pasados. Para eso servirá la rebeldía permanente, no la revolución que muere cada minuto.